INFORMACION GENERAL

La aplicación aérea es un complemento dentro de las prácticas agrícolas al que se le pueden atribuir varios beneficios fundamentales, como la rapidez para tratar un cultivo en el momento oportuno sin causar daño sobre la estructura de la planta, eludiendo la compactación del suelo y evitando el impacto al medio ambiente. Todos estos puntos concluyen en una mejor relación costo-beneficio junto con una forma de trabajo más sana para con el entorno medioambiental.

FOTOS DE TESTIGOS DE APLICACION DE FUNGUICIDAS

TESTIGO 1

FARGIONI AEREOS

TESTIGO 2

FARGIONI AEREOS

TESTIGO 3

FARGIONI AEREOS

TESTIGO 4

FARGIONI AEREOS

CULTIVOS DE COBERTURA

La tendencia a la utilización de cultivos de cobertura, abre alternativas ecológicas y económicas para la siembra directa. Sembrados antes del cultivo convencional, se los puede utilizar de tres maneras para actuar sobre el suelo: para enriquecer la fertilidad del suelo, para mejorar la calidad del suelo, y para conservar la humedad del suelo. En el primer caso, la fertilización puede ser producida por una cobertura con una leguminosa u otra especie que provea un alto contenido de nitrógeno, y que, además, pueda hasta recuperar del suelo aportes de la cosecha pasada en dicho nutriente. En ese aspecto, se obtiene el mejoramiento en la calidad del terreno, y puede advertirse que un cultivo de cobertura es un aporte totalmente natural de nitrógeno que asegura que no haya una sobrecarga del mismo que pueda generar falta de oxígeno en la tierra; además, estos cultivos generan porosidades en el suelo que favorecen a la formación de vida microbiótica (bacterias) que es considerada como benéfica en el desarrollo de la planta y en muchos casos para el control de algunas plagas. En lo que respecta a conservar la humedad en la tierra, las raíces atrapan por capilaridad las aguas de lluvia, logrando que la humedad se concentre bajo la superficie del lote; luego, ya en la siembra posterior, la cobertura generará un paño sobre el suelo que ayudará a la concentración de la humedad sobre la superficie trabajada. Como alternativa ecológica, además de ofrecer un seguro manejo del nitrógeno sobre el suelo, los cultivos de cobertura compiten muy bien contra las malezas, y en usos reiterados, puede convertirse en una buena forma de controlarlas muy eficientemente. Incluso, al ser una ventana de tiempo en la que al campo prácticamente no se lo labra, el cultivo de cobertura puede dar refugio a distintas especies de insectos, aves, y mamíferos, ayudando a evitar el corte del ciclo de vida de dichas especies. Visto desde el punto de vista económico, las mejoras que ofrece este tipo de cultivos aumentan la productividad del suelo, y se verán reflejadas en la siguiente cosecha.